Fusarium
Mycotoxins:


Vomitoxin



Nivalenol



Lycomarasmin



Fusariotoxin
T2-Toxin,



Fusaric Acid



Fumonisin B1


New! Fusarium mycotoxins: chemical names list.


Chemical Herbicides


Soil Solarization


Español


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Erradicación de coca en la Amazonia colombiana: alternativa de paz o propuesta de guerra?

Por. Adriana Rodríguez Salazar

 

Referencia:

Proyecto “Formas alternativas, integrales y productivas de protección de la biodiversidad en las zonas afectadas por cultivos de coca y su erradicación” (Minambiente, Instituto Humboldt y SINCHI, Bogotá, Colombia, julio de 2000).

 

 

 

Véase  textos del Proyecto en: http://www.sunshine-project.de/pr180700es.html; http://www.mycoherbicide.info/NEWS/lastcounterproposal.htm;

http://www.mycoherbicide.info/NEWS/anexo1.htm;  www.ceudes.org

 

INTRODUCCIÓN - RESUMEN.

Consideraciones Básicas........

1. ORIGEN DEL PROYECTO..

Fracaso de las políticas de erradicación

Armas biológicas en la Amazonia

La deforestación en la Amazonia, ¿la justificación del proyecto?

2. EL CONTENIDO DEL PROYECTO

Otras implicaciones del proyecto.

Capacidad científica y de ejecución.

Pequeños y medianos productores: la población objetivo.... 15

3. CONCLUSIONES................ 16

 

INTRODUCCIÓN - RESUMEN

 

La elaboración de una propuesta de investigación para la erradicación de cultivos de coca en la Amazonia, con la utilización de métodos de control biológico coincide con la puesta en marcha del Plan Colombia y el incremento de las acciones bélicas en la región amazónica. Utilizando argumentos ambientales como el impacto de los cultivos en la deforestación de la Amazonia, el Ministerio del Medio Ambiente justifica el uso de agentes biológicos en el frágil ecosistema amazónico, contradiciendo y, en algunos casos, violando las políticas ambientales nacionales y globales.

Un mayor análisis sobre los factores que han generado la deforestación en la Amazonia, de la cual el Estado colombiano tiene cuota de responsabilidad; de las causas del poblamiento de la región y del establecimiento de los cultivos son referentes necesarios para comprender los alcances e implicaciones de este proyecto.

Así mismo es necesario diferenciar a los pequeños y medianos cultivadores de los grandes productores que no son objetivo de esta investigación, dado que las implicaciones sociales, políticas, ambientales y culturales de esta iniciativa son mayores pese a que justamente con este sector de la población con quienes es posible establecer acuerdos para la erradicación manual del cultivo.

La ejecución de propuesta de investigación tiene graves implicaciones para la región amazónica, no sólo colombiana sino para la cuenca en general, para las comunidades campesinas y pueblos indígenas que serán afectados directamente por la aplicación de agentes patógenos para la erradicación. Desconocer los alcances e implicaciones del narcotráfico y convertir a la Amazonia y sus habitantes en lugar de experimentación atenta contra los derechos básicos de la población y contra el patrimonio ambiental y cultural de la humanidad.

La divulgación de este proyecto llama a una revisión de las acciones de interdicción que se pretenden aplicar en el país y en especial en la Amazonia, sus implicaciones y costos sociales, culturales y ambientales. Así mismo, es una excelente oportunidad para reflexionar acerca del rol de deben cumplir los institutos de investigación adscritos al Ministerio del Medio Ambiente, cuya misión toca temas estratégicos como la biodiversidad y la región amazónica colombianas. Las investigaciones y sus resultados deben beneficiar tanto a las comunidades locales como al país en general, consolidando la capacidad científica y convirtiendo al conocimiento en base para el desarrollo sostenible de un país biodiverso y pluricultural.

La ejecución de investigaciones secretas que atentan contra la salud humana, la biodiversidad de la Amazonia, los derechos y conocimiento ancestral de los pueblos indígenas, pone en riesgo la seguridad alimentaria y afecta directamente a las comunidades de pequeños y medianos campesinos que desde hace años han manifestado su voluntad de erradicar manualmente la hoja de coca con alternativas productivas que garanticen su bienestar y el de sus familias.

Consideraciones Básicas

El análisis y lectura de la iniciativa propuesta por el Ministerio del Medio Ambiente de Colombia, deben tenerse en cuenta unas consideraciones básicas sobre el escenario de conflicto y narcotráfico.

1. La complejidad del problema del narcotráfico y sus implicaciones a nivel mundial. Que comprende la producción, transformación, comercio, consumo y lavado de dólares, lo significa la eliminación y/o sustitución de cultivos ilícitos requieren acciones y  compromisos globales.

2. Es esencial reconocer los problemas estructurales del país que favorecen el establecimiento de los cultivos de coca en el país y en particular en la Amazonia; tales como la violencia, pobreza e ingobernabilidad y corrupción.

3. Se reconoce la necesidad de erradicar los cultivos ilícitos pero a través de métodos manuales o mecánicos concertados con las comunidades locales y definiendo acciones para evitar su expansión a otros países de la región andina y amazónica.

4. Cualquier iniciativa de sustitución de cultivos ilícitos requiere de la evaluación de los fracasos de las acciones de sustitución de cultivos ilícitos. Durante años se han realizados esfuerzos, concertados y aplicados con los cultivadores, que han terminado en mayores frustraciones para los campesinos, pese a las altas inversiones nacionales e internacionales a estas iniciativas.

 

1. ORIGEN DEL PROYECTO

El análisis del proyecto debe hacerse en el contexto de los acuerdos entre el gobierno nacional con los Estados Unidos para la aprobación del Plan Colombia y desembolso del paquete de 1.300 millones de dólares.

En este proceso de condicionamientos y acuerdos el gobierno colombiano, entre otras, acepta la exigencia de erradicar los cultivos de coca del país para el 2.005. Es decir, en cinco años (menos si descontamos lo transcurrido de éste) se erradicarán las 120.000 hectáreas de hoja de coca que se cultivan en Colombia. Para este efecto se implementará una estrategia para la eliminación total de la producción de coca y amapola, “a través de una combinación de programas de desarrollo alternativo; erradicación manual; aspersión aérea de herbicidas químicos; pruebas de micoherbicidas ambientalmente seguros y la destrucción de laboratorios para el procesamiento de narcóticos ilegales en territorio colombiano”. Ley HR4425 (capítulo 2 sección 3201) condiciones de asistencia para Colombia. Julio 13 de 2000.

En este contexto, el proyecto de investigación en referencia surge como el mecanismo perfecto para la  realización de pruebas de micoherbicidas ambientalmente seguros, bajo el supuesto marco de aplicación de programas de desarrollo alternativo.

 

Fracaso de las políticas de erradicación

Gran parte de estas plantaciones se ubican en la Amazonia colombiana, con mayor concentración en los departamentos de Caquetá, Guaviare y Putumayo. En este último se realizarán las mayores acciones de interdicción dado el desplazamiento de los cultivos de otras regiones como el Guaviare, en donde las fumigaciones con glifosato y las otras medidas de control disminuyeron la producción sin que se eliminaran en su totalidad.

La complejidad de la problemática asociada al tráfico de cocaína, junto con la ilegitimidad del Estado colombiano en las zonas productoras y los problemas estructurales del país y en particular, de las regiones productoras, han evidenciado que las medidas de erradicación de los cultivos ilícitos son ineficientes, costosas social, económica, política, cultural y ambientalmente.

Métodos como la fumigación de cultivos con glifosato muestran poca efectividad y altos costos. Bajo este argumento, sumado a la expansión y poderío de la guerrilla de las FARC -con fuerte presencia y control territorial de las zonas de producción coquera-, el gobierno de los Estados Unidos condiciona la aprobación del Plan Colombia a la erradicación mediante otros métodos de "control biológico".

 

Armas biológicas en la Amazonia

En este contexto surgen las propuestas del Programa para el Control de las Drogas de las Naciones Unidas (UNDCP), el cual ha apoyado investigaciones para el desarrollo de métodos de erradicación más efectivos que el glifosato, entre ellos, la guerra biológica con agentes como el fusarium oxysporum, que ha sido modificado y patentado en laboratorios norteamericanos, pero que no ha sido sometido a experimentación de campo dada la presión de grupos ambientalistas que han alertado sobre los impactos para la salud humana y los ecosistemas.

Sin que los acuerdos entre el gobierno colombiano y la UNDCP se hayan conocido oficialmente, diferentes sectores de la sociedad nacional e internacional han mostrado su oposición al uso de agentes químicos para la erradicación[1]. Ante esto, el gobierno colombiano, a través del Ministerio del Medio Ambiente ha negado el uso de este agente que es considerado un arma biológica, pero se anuncia la realización de un proyecto de investigación que servirá como alternativa para la erradicación de los cultivos en la Amazonia Colombiana.

Paralelo a las declaraciones del ministro del medio Ambiente colombiano, la UNDCP en un comunicado de prensa del 19 de julio, anuncia la promoción y apoyo a la realización de una investigación para el desarrollo de métodos de control biológico eficaces y "ambientalmente seguros" para ser aplicados en la erradicación de la coca:

The government of Colombia and the United Nations International Drug Program (UNDCP) are discussing potential cooperation to test mycoherbicides, biological control agents that could be used to control coca cultivation. The United States, where the majority of Colombia’s illegal crop is sold has, allocates $3 million to the UN to help these tests.

...Coca cultivation and processing pose serious hazards to Colombia’s ecology. Several hectares of rain forest are slashed and burned for every hectare of coca planted. “For each hectare of coca grown and processed into cocaine, growers and traffickers, with no respect for the environment, generate the dump an estimated two tons of pesticides, fertilizers and toxic processing chemical waste into Colombia’s soils, streams and rivers”, UNDCP, said.

 

Colombia and UNDCP are considering using mycoherbicides, a form of biological control, to attack coca crops. Biological control is that science and technology of controlling pests using naturally occurring enemies of that pest. Mycoherbicides focus on agricultural related targets - in this case illicit coca cultivation - using fungal biological control agents in the place of chemical herbicides

 

Flower of the coca plant

 

The reliance on naturally occurring agents means that mycoherbicide technology involves no genetic engineering or alteration. In this regard, mycoherbicides are potentially cheaper and environmentally safer way to eradicate illicit drug crops than chemical herbicides.

 

The research, development and potential application of mycoherbicides to attack coca crops is identical no manner in which mycoherbicides are now being used to control pests, promote agricultural development, and advance environmentally sound integrated pest management around the world.

 

So far, testing of mycoherbicides to control coca has been limited to laboratory research and limited field testing in the U:S: Results have been promising: theses test identified a mycoherbicide that attacked only coca plants, killed them, and did not spread to any other host. It has been effective, and specific to the targeted crop and area, which is important from environmental and health safety perspectives.

 

The Colombia tests are needed to develop definitive data on the safety and efficacy of these agents in their intended environment. The project would be undertaken through a comprehensive set of field trials at secure small sites - probably less than a hectare each - provided by the Government of Colombia.

 

Cocaine

 

The fungal herbicide would keep refined cocaine, like the bag seized by police in Florida, off the market.

 

The proposed test in Colombia would use only Fusarium, a fungus that occurs naturally on Colombia. No biological control agent that does not already occur in Colombia would be used.

 

The project calls for creation of an International Panel of Experts to design and approve the final research program. An International consultant, working with a project manager from the implementing agency in Colombia, would design and monitor progress of experiments.

El anuncio de la UNDCP coincide con la elaboración del proyecto por parte del Ministerio del Medio Ambiente y sus institutos de investigación. Aunque no se han hecho públicos los acuerdos entre los gobiernos, es obvio que con este proyecto se pretende aplicar el control biológico bajo la idea de la realización de investigaciones ambientalmente seguras mediante el uso de agentes nativos.

Basta ver el monto anunciado por la UNDCP (U$3 millones) para esta iniciativa y compararlo con la cifra relacionada para el componente del control biológico del proyecto: U$2.7 millones.

Ante las presiones nacionales e internacionales contra la utilización del fusarium oxysporum, el Ministro del Medio Ambiente, Juan Mayr niega su uso y anuncia el proyecto de investigación:

 

Por qué no al hongo


La polémica actual nace de una propuesta que presentó el Programa de Naciones Unidas para el Control Internacional de las Drogas -PNUCID- a consideración del gobierno hace unos meses para realizar ensayos controlados en Colombia de un hongo denominado Fusarium Oxysporum C-4, desarrollado y probado en Hawai, con buenos resultados en una pequeña parcela sembrada de coca.


Los científicos del PNUCID, que vinieron de Viena a finales del año pasado para exponer su propuesta, se reunieron con varios expertos colombianos bajo la coordinación del Ministerio del Medio Ambiente.


Luego de analizar la propuesta, el Ministerio decidió rechazarla al considerar que no tenía en cuenta la integridad del problema y carecía de certeza científica sobre los posibles impactos en la salud y el medio ambiente derivados de la aplicación de un agente externo a nuestros ecosistemas. En este sentido, expresamos la importancia de entender la complejidad del problema del narcotráfico en toda su extensión y no solo a partir de uno de sus componentes, como es la erradicación del cultivo. A problemas complejos soluciones complejas.


Durante el estudio, el Ministerio tuvo conocimiento de que el programa de aplicación del microherbicida había sido rechazado en el estado de la Florida en su intento de combatir los cultivos de marihuana, toda vez que este agente podría mutar y atacar otras plantas.

 

 

La alternativa criolla


Ante la magnitud de la tragedia socio-ambiental producto de los cultivos ilícitos, el Minambiente ha elaborado una propuesta de investigación que contempla dos frentes estratégicos: de un lado, la búsqueda de alternativas económicas para las comunidades campesinas, con base en la identificación de especies promisorias que forman parte del inmenso potencial de nuestra biodiversidad (Colombia es el segundo país del mundo en riqueza de fauna y flora). Es el caso de numerosas especies medicinales, industriales, aromáticas, ornamentales, etc., que requieren de un juicioso proceso de investigación para incorporarlas a los mercados mundiales, de tal manera que se beneficien las comunidades que hoy no encuentran alternativas diferentes a la ilegalidad.


Igualmente, la valoración de nuestra biodiversidad servirá para que sean las mismas comunidades las más férreas defensoras del patrimonio natural, siempre y cuando encuentren beneficios (además de fuentes de agua, oxígeno y garantía de supervivencia) que representen alternativas económicas. Así empezaría a cambiar la noción reinante, según la cual los bosques no tienen ningún valor.


El otro frente de investigación busca identificar -también a partir de la biodiversidad nativa- especies que puedan emplearse como controles biológicos para la erradicación de cultivos ilícitos, sin poner en riesgo el medio ambiente ni la salud humana. Es el caso, por ejemplo, de algunos insectos, hongos y microorganismos propios de nuestros ecosistemas que podrían actuar como predadores naturales de las plantas de coca, de manera más favorable y efectiva que la fumigación con sustancias químicas.


Dada la importancia de este tema, el Minambiente propone a la comunidad internacional apoyar la financiación de este proceso de investigación, que será desarrollado por científicos e instituciones colombianas. Esta iniciativa busca fortalecer la capacidad científica nacional para poner la diversidad biológica al servicio de la economía nacional, el desarrollo sostenible y la construcción de la paz en torno al manejo y conservación de nuestros recursos naturales. Revista Cambio No.370 24-31 de julio del 2.000, Bogotá.

Esta declaración coincide con el comunicado de la UNDCP en varios aspectos: la argumentación sobre los impactos ambientales negativos de los cultivos ilícitos, la búsqueda de alternativas de erradicación por métodos biológicos con especies nativas mediante la realización de una investigación que contará con un Panel de expertos que supervisarán la ejecución del proyecto.

En este contexto debe realizarse un análisis más detallado del proyecto de investigación en referencia. Sin embargo, antes de revisar el contenido de la propuesta se pueden hacer la siguientes preguntas:

¿Es ahora el Ministerio del Medio Ambiente una entidad ejecutora de acciones de interdicción contra las drogas? ¿Conoce el Sistema Nacional Ambiental este proyecto? ¿Porqué esta iniciativa no la lidera la oficina de estupefacientes o antinarcóticos?

 ¿Qué pasa si encuentran el Fusarium oxysporum como uno de los “hongos propios de nuestros ecosistemas que podrían actuar como predadores naturales de las plantas de coca, de manera más favorable y efectiva”?

Según el Ministro se buscará la financiación con la comunidad internacional para la investigación, pero el proyecto se inicia en agosto, lo que quiere decir que ya se tienen los recursos. Entonces, ¿De donde salieron los siete millones de dólares para el financiar el proyecto?

En el proyecto se presenta al Ministerio como la entidad financiadora, pero en plena crisis fiscal y recortes presupuestales ¿de donde obtiene el Ministerio estos recursos?

Ahora bien, el proyecto se anuncia como una alternativa benéfica para la comunidades locales y sin daños para el medio ambiente. Sin embargo, su manejo ha sido secreto y no ha contando con la consulta y participación de las comunidades definidas como "población objetivo". Porqué no ha existido ninguna instancia de concertación para la elaboración del proyecto? Es contradictorio que un Ministerio que tiene como marco de política ambiental el "Proyecto Colectivo Ambiental", cuyo eje es la participación, elabore propuestas de políticas de interdicción contra los cultivos ilícitos sin ninguna participación comunitaria.

Es decir, una cosa bien distinta es la Política Nacional Ambiental, definida en el Plan Nacional de Desarrollo: cambio para construir la paz, y otra la aplicación de acuerdos internacionales que desconocen los mecanismos constitucionales de la información, participación y concertación con las comunidades locales?

En el caso de la Amazonia esto es crítico dado que la región del piedemonte amazónico es una de las ECOREGIONES ESTRATEGICAS definida como tal en la Política Ambiental Nacional, del actual gobierno. El Putumayo, es piedemonte amazónico, así que para unas es prioritario y para otras experimental. !! Bastante flexible la política ambiental!!. Esta es una clara muestra de las contradicciones y ambigüedades de un gobierno que negocia el presente y el futuro del país.

Pero las contradicciones de la aplicación de políticas trascienden al ámbito internacional, cuando el Ministerio del Medio Ambiente inicia la construcción de la Agenda 21 para la Amazonia Colombiana como parte de los compromisos del Estado colombiano adquiridos en la Cumbre de la Tierra y en el encuentro de Jefes de Estado Iberoamericanos en Santa Cruz de la Sierra, en 1996. Dado el reconocimiento mundial de la importancia de la Amazonia, en Colombia se inició la construcción de una Agenda participativa y concertada que permitiera llegar a acuerdos con las comunidades locales para definir metas y acciones conjuntas para lograr el desarrollo sostenible de la región y el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

A la par que el Ministerio y el Instituto Sinchi realizan esta iniciativa, se prepara secretamente la ejecución de un proyecto de investigación que sin concertación, sin participación, y con serias implicaciones sobre las comunidades locales y su entorno natural. Es decir, igual que el Plan Colombia, el Ministerio utiliza el “garrote y la zanahoria” para la Amazonia Colombiana. Con el proyecto de investigación viene el garrote, y la Agenda 21, es la zanahoria?

Surgen nuevas preguntas:

Qué opinarán los demás países de la cuenca amazónica al respecto? Se ha consultado con los pueblos indígenas amazónicos, con quienes el Ministerio y el Instituto Sinchi tienen un acuerdo firmado para la ejecución de la Agenda 21?

Se recogerán las posiciones de las comunidades locales expresadas en los talleres de la Agenda 21, en los que rechazan las acciones forzosas de erradicación de los cultivos de coca?

La comunidad internacional, los Estados que participaron de la Cumbre de la Tierra y a la Comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, están al tanto de las contradicciones del Estado colombiano en el cumplimiento de sus compromisos? Es ahora la Agenda 21 otro instrumento que "ambienta" el Plan Colombia?

Bajo este contexto general, se puede hacer una análisis más detallado sobre el contenido del Proyecto.

 

La deforestación en la Amazonia, ¿la justificación del proyecto?

En un lenguaje burocrático-tecnológico se presenta el proyecto que será una alternativa de erradicación. Esto no es más que una forma de ocultar sus implicaciones.

Uno de los puntos de la justificación del proyecto, de la argumentación del Ministerio y de la UNDCP es la deforestación de la Amazonia a causa del cultivo de la coca. Sin negar los efectos ambientales negativos del cultivo, es necesario contextualizar el origen del cultivo de la coca en Colombia.

Específicamente en el proyecto se plantea como problemática a solucionar, la siguiente:

El establecimiento de E. coca implica tumbar el bosque eliminando gran parte de la biodiversidad presente. Adicionalmente se desarrollan prácticas agronómicas para mantener el cultivo con agroquímicos como: fertilizantes, herbicidas y fungicidas, los cuales afectan la microbiota del suelo, que para el ecosistema amazónico tiene gran importancia, ya que la asociación simbiótica de hongos (micorrizas) y de bacterias (Rhizobium sp.), son los que movilizan los nutrientes del suelo hacia la floresta.  Con el objeto de extraer el clorhidrato de cocaína, también se utilizan precursores químicos que contaminan tanto el ecosistema terrestre como las fuentes de agua. (Proyecto en referencia, pag. 9).

 

No es posible hablar de deforestación de la Amazonia sin analizar las causas de la ocupación de la Amazonia colombiana. La pobreza, concentración de tierras[2], violencia y crisis agraria han sido factores determinantes en la expulsión de colombianos pobres hacia la periferia en busca de alternativas de sobrevivencia.

Como lo señala Sabogal, el Estado colombiano desplazó el problema de la tierra, uno de los orígenes de la violencia del país, hacia los territorios considerados baldíos de la nación o hacia zonas de escaso control estatal como los parques naturales, la reserva forestal e incluso, los territorios indígenas.

“Es así como la transacción política adoptada desde el Estado, de canjear la reforma agraria por la ocupación de los baldíos nacionales, significó incubar una serie de problemas ligados a la pobreza y a la marginalidad y, de otro lado, aplazar por unas décadas la explosión del problema agrario”. (Sabogal, M, 2.000, pag. 50.)

En este contexto, la región amazónica ha sido el escenario del desplazamiento de población desde hace más de cuatro décadas.

El proceso de deforestación de la región es también responsabilidad del Estado que ha aplazado la reforma agraria integral y la solución de los problemas estructurales del país. Asi como también ha estado ausente de estos territorios, favoreciendo el establecimiento de actividades ilícitas y la expansión de la insurgencia que ante la ingobernabilidad se consolidó ejerciendo control del territorio de gran parte de la Amazonia colombiana.

La Amazonia en la década de los sesenta empezó a ser deforestada para políticas de colonización que impulsó el INCORA como los proyectos Caquetá I y el de El Retorno al campo en el Guaviare (de dio el nombre al municipio de El Retorno).

El fracaso de estas políticas, la ausencia de una reforma agraria integral, la pobreza, la violencia, la ineficiencia de las instituciones del Estado y, en general, los complejos problemas estructurales del país marcaron el fracaso de los proyectos de colonización de la Amazonia. En este contexto de pobreza, ilegitimidad y conflicto la coca estableció en la región.

Antes de la coca la deforestación de la Amazonia colombiana era más rápida e intensa dado el ciclo de desmonte (deforestación) – siembra de cultivos – establecimiento de pastos por agotamiento de suelos para cultivos – venta de las parcelas – reinicio de la colonización más adentro de la selva. Así el colono deforestaba la selva, sembraba maíz, yuca y plátano y luego de tres cosechas tenia que “sembrar pasto” pues la tierra no daba más y los ingresos por la venta de los productos no permitían la inversión en agroquímicos, por lo que se veían obligados a vender las tierras colonizadas a los latifundistas o comerciantes que luego de endeudar a los campesinos, les compraban las fincas para expandir sus haciendas.

Con la llegada de la coca a la región, el campesinado tuvo ingresos suficientes para comprar insumos, mantener el cultivo con químicos y recomponer su economía. Por esto el ritmo de deforestación vario y la región se convirtió en captadora de población pobre desplazada del interior del país, que migra a la Amazonia en busca del trabajo e ingresos que genera la economía ilícita.

En este contexto, justificar el uso de métodos forzosos de erradicación con la deforestación es desconocer la realidad nacional y las condiciones en que los campesinos han cultivado la coca en el país.

De otra parte, se plantea como problemática a solucionar la contaminación originada por el uso de agroquímicos[3] para el cultivo de la hoja de coca y la transformación de la pasta básica

“Se calcula que aproximadamente 70.6 toneladas por hectárea por año de agroquímicos  se emplean en el departamento del Putumayo para el control de plagas, enfermedades y malezas que puedan afectar el cultivo. Esto sin contar con la contaminación que generan los precursores utilizados en el proceso de la hoja de coca: gasolina, ácido sulfúrico, ácido clorhídrico, amoníaco soda cáustica, metil, cloruros, permanganato, entre otros, que concluyen el deterioro de todo el ecosistema”. (Proyecto en referencia. Anexo 2)

Efectivamente el cultivo y procesamiento de coca son intensivos en el uso de agroquímicos, sin embargo es necesario diferenciar entre los tipos de cultivadores: los pequeños y medianos de los grandes.

Si bien es cierto, los pequeños y medianos cultivadores –que son la población objeto del proyecto- utilizan insumos para la producción y transformación, las cantidades de hectáreas cultivadas y el proceso de transformación son diferentes respecto a los cultivadores industriales. Un pequeño cultivador tiene entre 2 y 5 hectáreas y uno mediano entre 6 y 10 has, mientras los grandes poseen más de 20 hasta 100 has de cultivadas. Es decir, también los volúmenes de uso de agroquímicos varían y por tanto la contaminación que generan.

En el procesamiento existe otra precisión. Los pequeños cultivadores procesan la pasta básica en pequeñas cocinas adaptadas para esto. Mientras que son los grandes cultivadores e inversionistas quienes producen el cristal de coca o clorhidrato de cocaína, en grandes y sofisticados laboratorios que requieren grandes inversiones de capital.

Con estas diferencias, la contaminación generada por los cultivos es bien distinta. El “problema a solucionar” no puede ser tratado ni medido tan genéricamente, pues se termina –como efectivamente se plantea en el proyecto- contando a los pequeños y medianos productores como grandes contaminadores, sin observar el impacto de los cultivos industriales y la complejidad de la producción en la región amazónica.

Si bien es cierto que existen impactos ambientales negativos por la producción de coca en la región, y también de las fumigaciones aéreas con herbicidas químicos, este no puede ser argumento para la utilización de métodos de erradicación que, además de forzosos, pueden tener efectos mayores sobre el medio ambiente. Esto es, sencillamente agudizar los problemas ambientales en la Amazonia.

 

2. EL CONTENIDO DEL PROYECTO

 

En la justificación del proyecto se dice:

“El control biológico ha existido siempre ya que éste constituye una extensión del control natural que garantiza el equilibrio ecológico, pero que el hombre se ha encargado de alterar en su afán por enriquecerse.

La técnica del monocultivo, mal empleada, es la principal causa de desequilibrio ecológico, de la alteración de los niveles de población de la macro y microfauna de los ecosistemas, convirtiéndose casi en el motor de la coevolución que han tenido que sufrir las mismas para sobrevivir”.

Surgen estas preguntas:

¿Si el control biológico es malo en monocultivos porque se convierte en plagas que alteran el equilibrio ecológico, qué garantiza que no suceda lo mismo en la Amazonia?.

Los autores del proyecto no hacen referencia a la existencia de la coca como monocultivo en la región. Omiten la  existencia de grandes extensiones del cultivo, pero esa no es la población objetivo, sino son los pequeños y medianos productores. El punto es que los grandes cultivadores y empresarios son los mayores contaminadores, deforestadores y narcotraficantes, sin que estos sean el objetivo fundamental de las políticas de interdicción ni en las políticas ambientales.

Retomando el tema del monocultivo de la coca, surge una pregunta:  si en el proyecto se reconoce que el control biológico, bajo la técnica del monocultivo  “es la principal causa de desequilibrio ecológico, de la alteración de los niveles de población de la macro y microfauna de los ecosistemas, convirtiéndose casi en el motor de la coevolución que han tenido que sufrir las mismas para sobrevivir” ¿porqué no existirán los mismos problemas con el uso del “control biológico” que se propone? Para unas sí y para otras no? No sólo son contradictorios en la aplicación de las políticas, sino en la interpretación de los efectos nocivos del control biológico en monocultivos.

Seguramente los abogados del diablo dirán: pero sólo se aplicará a pequeños y medianos cultivadores. Entonces, responderemos: no señores, la Amazonia no es un laboratorio. Allí no se aisla en condiciones asépticas, no se controla y no existen límites definidos entre uno y otro cultivo, entre una y otra planta, entre uno y otro cultivador. A menos, claro que a estos también los quieran aislar, lo harán con control biológico.. o mejor, ¿con armas biológicas?

Veamos el componente del “control biológico” del proyecto.

En las actividades del Componente 1 y su objetivo, el proyecto dice:

 

COMPONENTE 1: Identificación, prueba y desarrollo de mecanismos biológicos ambientalmente seguros para la erradicación de  cultivos de  Erytroxylum coca.

 

Objetivo 1: Desarrollar una (s) alternativa(s) segura(s) para el control biológico de  los cultivos de E.coca, que no genere consecuencias adversas sobre el medio ambiente y la salud humana, a partir de la entomofauna y/o microflora nativas.

 

Actividades:

 

1.  Recolección de información y muestras

Esto es la recolección de las diferentes especies de coca, es decir la dulce, amarga y la Tingo María que son las que se cultivan.

 

2.  Identificación de especies controladoras potenciales

Se buscarán los patógenos o plagas “potencialmente controladoras”, es decir los insectos, hongos o microorganismos que afectan a la coca.

 

3.  Selección preliminar de especies potenciales por su alta eficacia (Fase I)

Se escogerán las especies de insectos, hongos o microorganismos que más efectivas sean en la destrucción de la coca

 

4.  Selección dirigida de las especies con mayor eficacia (Fase II)

Se seleccionan -en laboratorio- los insectos, hongos o microorganismos que han mostrado mayor eficacia.

 

5.        Selección, bajo condiciones de invernadero, de las especies que presentaron mayor eficacia (Fase III)

Simulando las condiciones de clima de la región, nuevamente seleccionarán las especies (insectos, hongos o microorganismos) más eficaces en la destrucción de la hoja de coca.

 

6.  Pruebas de toxicología y de ecotoxicología

Son las pruebas de efectos tóxicos y de impactos ambientales del potencial agente de control.

 

7.  Caracterización Fisiológica

8.  Caracterización Bioquímica y molecular

De acuerdo con los resultados anteriores se harán las caracterizaciones que permitan desarrollan el producto industrial

 

9.  Diseño y desarrollo piloto de productos preformulados

Esto es la elaboración de un producto preliminar para ser reproducido biotecnológicamente como agente de control biológico

 

10.        Selección de las especies controladoras, potenciales bajo condiciones de campo en pequeña y mediana parcela

Las especies seleccionadas de insectos, hongos y microorganismos se probarán en el campo, en los lugares señalados en el mapa del área del proyecto.

Es decir, el Ministerio y el Instituto Sinchi buscarán en la Amazonia las diferentes especies de coca, identificarán los patógenos (plagas) para aislarlas en laboratorio, estudiarlas, reproducirlas y ver su efectividad para acabar con la coca. Los microorganismos, insectos u hongos serán aplicados experimentalmente en la región, es decir, se EXPERIMENTARAN los agentes biológicos para ver su efectividad (para eso son las pruebas de toxicología y ecotoxicología). Esa parte es bien complicada porque no se sabrán los efectos sin hacer las pruebas... y ¿si los efectos son altamente tóxicos? ¿qué sucederá en ecosistemas tan frágiles como el amazónico?

De nuevo hay que preguntar si entre las plagas que encuentran en la investigación esta el fusarium, ¿que pasará? ¿Lo utilizarán?

 

Otras implicaciones del proyecto

El “control biológico” es inaceptable porque:

·         Significa el uso de agentes biológicos en una región frágil, niega las alternativas negociadas como la erradicación manual, es ilegitimo, inconsulto e inconstitucional. Habría que revisar el artículo 81 de la Constitución.

"Artículo 81. Queda prohibida la fabricación, importación, posesión y uso de armas químicas, biológicas y nucleares, así como la introducción al territorio nacional de residuos nucleares y desechos tóxicos. El Estado regulará el ingreso al país y la salida de él de los recursos genéticos, y su utilización, de acuerdo con el interés nacional."

·         Atenta contra el Convenio Mundial de la Biodiversidad, que fue acogido por el Estado Colombiano y en el cual los negociadores colombianos han jugado un papel destacado en el ámbito mundial[4]. ¿Así que los principios que acogemos mundialmente no son prioritarios a la hora de tomar decisiones en el país?

Basta recordar los siguientes artículos del Convenio de la Biodiversidad para entrar en una reflexión más profunda:

 

Artículo 8: Conservación in situ. Cada Parte Contratante, en la medida de lo posible y según proceda:


d. Promoverá la protección de ecosistemas y habitantes naturales y el mantenimiento de poblaciones viables de especies en entornos naturales;


g. Establecerá o mantendrá medios para regular, administrar o controlar los riesgos derivados de la utilización y la liberación de organismos vivos modificados como resultado de la biotecnología que es probable tengan repercusiones ambientales adversas que puedan afectar a la conservación y a la utilización sostenible de la diversidad biológica, teniendo también en cuenta los riesgos para la salud humana;


h. Impedirá que se introduzcan, controlará o erradicará las especies exóticas que amenacen a ecosistemas, hábitats o especies;

 

i. Procurará establecer las condiciones necesarias para armonizar las utilizaciones actuales con la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de sus componentes;

 

j. Con arreglo a su legislación nacional, respetará, preservará y mantendrá los conocimientos, las innovaciones y las prácticas de las comunidades indígenas y locales que entrañen estilos tradicionales de vida pertinentes para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica y promoverá su aplicación más amplia, con la aprobación y la participación de quienes posean esos conocimientos, innovaciones y prácticas, y fomentará que los beneficios derivados de la utilización de esos conocimientos, innovaciones y prácticas se compartan equitativamente;



Artículo 14: Evaluación del impacto y reducción al mínimo del impacto adverso.

1. Cada Parte Contratante, en la medida de lo posible y según proceda:


a. Establecerá procedimientos apropiados por los que se exija la evaluación del impacto ambiental de sus proyectos propuestos que puedan tener efectos adversos importantes para la diversidad biológica con miras a evitar al mínimo esos efectos y, cuando proceda, permitirá la participación del público en esos procedimientos;


b. Establecerá arreglos apropiados para asegurarse de que se tengan debidamente en cuenta las consecuencias ambientales de sus programas y políticas que puedan tener efectos adversos importantes para la diversidad biológica;